mi ensayo q no había publicado…yo y la filosofía y la historia y MI México

Sangre, dominio, tiempo y pensamiento.

                                               Por: Jessica Verenisse Nájera Moreno

                                                           12 de diciembre de 2005

 

            México, ombligo del mundo; México, mitad; México dividido; México cansado…

 

 

            Nació derramando sangre, sacrificando corazones al sol, por perdón, por fertilidad, sacrificios de sangre y voluntades.

La sabiduría era igual al poder, la fuerza a la vida, el sol, la serpiente emplumada, el valor en los ojos del águila, eran las bases de sus valores. La tierra nuestra madre; la lluvia sus besos; la luna tiene nombre de mujer y el jaguar general del destino de tribus y valientes

 

Llegaron después dioses falsos del este, que no pedían otro tipo de sacrificio más que el oro, y nos daban espejos por nuestra madre; encandilados por sus diferencias, cegados, les cedimos todo. Cuando nos dimos cuenta de sus mentiras, casi nos destruyen, nos masacran y utilizan.

 

En medio de una confusión, de una división, nos intentan borrar a nuestros dioses de sus moradas en piedra; nos quitan nuestras lenguas y tradiciones y nos imponen un solo dios, que dicen se sacrificará por cada uno de nosotros, y a cambio solo debemos dejar nuestra voluntad, nuestra libertad y enterrar nuestro pasado…

 

Muchos vinieron, muchos se fueron, domaron, violaron y criaron un caos de color y sangre. Pasaron los siglos, y con ellos llegó una mujer increíble, una musa terrenal y sedienta, no de sangre sino de saberes, de igualdad, de nuevas devociones y de amistad.

Alabada, criticada, y juzgada por aquellos que no podían concebir la fuerza de su pensamiento, la influencia en el mundo actual. Mujer única y talentosa, incomparable, cuya luz sigue siendo inalcanzable para los simples mortales.

 

Pasó el tiempo, devorando días, lunas y estrellas, y llegó un nuevo pensamiento del otro lado del mar, que hizo hervir la sangre mestiza, blanca y cobre para reclamar a su madre, a su patria.

 

Se lucho por los derechos nacidos aquí, se gano y perdió varías veces; vencimos, se fue independiente, pero a veces, la avaricia y la traición confundieron el camino. Uno, dos  imperialismos se enfrentaron más de una vez con un liberalismo, figuras grandes y pequeñas se enfrentaban, más sangre, más guerras, más tiempo, más pensamientos. Ganamos de manera más definitiva contra los intereses de otros por nuestras riquezas y de escoger un camino propio; hasta que la avaricia y el egoísmo de un solo hombre que por 34 años vio la manera de obtener ganancias, de vender al hombre como parte de la materia prima, de dejarlo sin hogar porque estorbaba para el progreso.

 

Una nueva revolución movió cada mente, brazo y paso de un país forjado en sudor, sangre, lodo; con hambre, hambre de justicia, de paz y de igualdad. Mientras que la ciencia, que ya se habría pasó desde hacía un tiempo atrás, por fin se dejaba sentir.

 

Cuando el pueblo de México buscaba como derrotar esa dictadura militar, el mundo veía nacer a un monstruo llamado capitalismo. Sin embargo, el país se levanta en armas, el pensamiento corre más que los revolucionarios; mueve las entrañas del país, y el tirano saurio huye.

 

Entre los cabecillas de este movimiento social, las acciones distan mucho de las palabras y de nuevo dividen ideológicamente al país. Traición y muerte manchan de nuevo el suelo por el que se dividen las lealtades y las promesas rotas.

 

El mundo es sacudido por una guerra, una guerra que destruye la esperanza de todo ser humano. De alguna manera, México no se involucra, no lucha, se escapa. El mundo llora buscando su propia identidad, su razón de existir. Estalla una segunda guerra mundial, una pesadilla peor que la anterior. México se empapa de este dolor, de esta pesadilla; y mientras el país que nos obligo a cambiar, a “civilizarnos”; una guerra civil amenaza y exilia a medio millón de personas; mentes brillantes escogen a México, y México les recibe y protege sin saber que cambiarían el rumbo del pensamiento, las artes y la ideología para siempre. En el sentido de conservación, de hermandad, de nación; nace, o más bien se importa al socialismo, tomando realmente en cuenta la importancia de  la igualdad, la educación de mentes jóvenes, explotando así nuevos tipos de expresión: el arte, los murales, la poesía, los corridos; siendo revalorado todo esto en una nueva sociedad. Un nuevo renacimiento del pensamiento verdaderamente mexicano.

 

Pero una nueva forma de dictadura se gestaba, un monstruo político que no dejaría el país en 70 años y que controlaría organizaciones, masas, gente y la vida del país.

 

Una grata sorpresa llega a México, será sede de los juego olímpicos de 1968, donde se enfrentarían en una nueva arena y un nuevo estadio hombres y mujeres en varias disciplinas.

 

Entre este cause, donde las buenas noticias estaban a flote, pero una idea llegaba también llego del otro lado del Atlántico, emergiendo con una nueva revolución; el 2 de octubre de 1968 los estudiantes, maestros e interesados se reunieron en la plaza de las 3 culturas, en Tlatelólco, casi 10,000 universitarios…

Era una nueva revolución, pero no era un levantamiento de armas, fue una revolución a nivel de pensamiento, del sentimiento por una mejora en la deficiencia, de la necesidad de sangre nueva, de crecimiento, de nuevo empuje en todos los sectores por una nueva nación.

 

Desafortunadamente, se vio como una amenaza, y en ese momento se perdieron vidas, y mentes, pero se gano un nuevo inicio.

Gracias a ese sacrificio masivo, nació un nuevo pluralismo, una diversificación de partidos, de movimientos y pensamientos sociales, durante el resto del siglo XX, mas sin embargo seguía vivo el dinosaurio.

Mientras tanto se tomó como base del desarrollo a la industria para un nuevo México, en cuyas venas ahora fluía el oro negro. A pesar de este desarrollo, crisis y devaluaciones regresaron al trabajador a condición de peón, solo que en otro tiempo y espacio.

 

En respuesta a esto, nace el neoliberalismo, donde se trata de competir con grandes potencias, envidiando sin saber que envidiar.

Pero hoy en día México esta en ruinas, en ruinas morales, invisibles, son destrucciones personales, donde el conformismo se queda y se hereda. Se vive con miedos e inseguridades, con corrupción y ambiciones de los dirigentes políticos, seres egoístas y con mentes primitivas.

 

Desafortunadamente hoy el poder esta en unos pocos, sobre los pobres, que dia a dia se matan por oportunidades falsas, que no son para otra cosa que la globalización de un mundo que no esta listo, y México aún menos. Un mundo que a pesar de ser uno solo, es necesario que se diferencie un lugar de otro como es diferente un ser humano de otro; empero, la empatía por sus problemas sociales, necesidades, oportunidades y diferencias debería ser cada vez mejor.

 

México esta dividido y cansado y a pesar de seguir de cerca los pasos del monstruo capitalista imperialista y globalizador norteamericano, no debe jámas perder el rumbo que como nacion le corresponde.

 

Bibliografía:

 

-Estudio de la Historia de la Filosofía en México

  3ra edición, colección de la UNAM 1963 (Índice)

 

-Historia 3

  Santillana Secundaria 2005 (Líneas del tiempo)

 

 

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